Joss Favela prende Monterrey y llena hasta el último rincón del Auditorio Cumbres
Monterrey volvió a demostrar que “donde canta el corazón, manda la emoción”. Y este sábado 22 de noviembre, el Auditorio Cumbres se convirtió en el punto de reunión para quienes traen la música metida hasta los huesos. Joss Favela, con su estilo que mezcla sentimiento, poesía y fuerza norteña, se llevó la noche y colgó el ansiado letrero de localidades agotadas, dejando claro que su conexión con el público regio es de esas que no se rompen ni con tijeras.
La velada arrancó con el empuje de La Treviñosa Banda Regia, que, como quien prepara la tierra para la siembra, dejó el ambiente listo para que floreciera una noche memorable. Apenas unos minutos después, entre aplausos que retumbaban como trueno en sierra, Joss apareció en escena para soltar un show de casi tres horas que se sintió como abrazo al alma.
Guitarra en mano, sonrisa franca y voz que sabe de amores y raspones del corazón, el cantautor desgranó rolas que el público trae tatuadas en la memoria: “El beneficio de la duda”, “Te hubieras ido antes”, “Afuera está lloviendo”, “Con todo respetillo”, “Cuando fuimos nada” y “La magia de tus ojos”, entre muchas otras que fueron coreadas como si se tratara de un solo coro gigante.

La noche tuvo también sabores especiales. De manos de Ismael Montoya, conductor del popular podcast Con Melo Montoya, Joss recibió un reconocimiento por haber llenado el lugar de cabo a rabo. El momento, cargado de emoción, reafirmó el cariño que el público regiomontano le guarda al sinaloense.
Y como la buena música se disfruta más en familia, Favela invitó al escenario a Emiliano Zapata, Fátima Campo, Hérnan Sepúlveda y Kiko Montalvo, este último considerado una figura clave dentro del sonido norteño. Juntos, soltaron clásicos que hicieron brincar a más de uno de su asiento.
Con el alma a flor de piel, Joss agradeció al público y confesó que Monterrey tiene un lugar muy especial en su historia. Cuando parecía que la noche llegaba a su fin, los gritos de “¡Otra, otra!” hicieron que regresara al escenario acompañado por La Treviñosa Banda Regia, desatando una ola de euforia que cerró el concierto con sabor a gloria.
Una noche redonda, de esas que se guardan en el corazón como disco favorito. Porque cuando Joss Favela canta, no solo se escucha… se siente.



































































































































































































































































































































































































































































































































































































