Se armó la fiesta en Metepec con Capibaras Tour
Metepec, Estado de México.— La madrugada del domingo 3 de mayo no fue cualquier noche, y el que estuvo ahí lo sabe bien. El Palenque de la Feria de San Isidro se transformó en un hervidero de emociones con la llegada del “Capibaras Tour Vida de Rancho”, un espectáculo que reunió a dos pesos pesados de la banda sinaloense: El Coyote y Chuy Lizárraga. Y como dice el dicho, “cuando se juntan los grandes, no hay escenario que les quede chico”.
Pasadas las 12:30 a.m., el telón musical se abrió con el intro oficial del tour, desatando gritos, aplausos y una vibra que se sentía hasta en el último rincón del recinto. Desde ese primer momento quedó claro que la noche venía con todo. Lo que siguió fue una fórmula poco común pero altamente efectiva: ambos artistas compartiendo escenario durante gran parte del show, rompiendo el molde tradicional y regalándole al público una experiencia más cercana, más viva, más de compas.
Respaldados por dos bandas en vivo que sonaban como trueno en temporada de lluvias, El Coyote y Chuy Lizárraga no se guardaron nada. “Venimos a cantarles con el alma, como se canta en la vida de rancho”, soltó El Coyote en medio de la ovación, mientras que Chuy remató con un “aquí no hay competencia, hay puro gusto por la música y por ustedes”. Y así, entre frase y frase, fueron tejiendo una noche que se sintió tan auténtica como una serenata bajo la luna.
El repertorio fue directo al corazón del público, sin rodeos ni rellenos. Sonaron temas como “Suspiros”, “Relación Clandestina”, “La Peinada”, “Partido en Dos” y “Árboles de la Barranca”, que fueron coreados a todo pulmón por una audiencia que no se cansó ni por un segundo. Más de tres horas de música, baile y ese sabor ranchero que no pasa de moda, porque como bien dicen, “lo bueno nunca se olvida”.
Pero no todo fue intensidad; también hubo espacio para la risa, la picardía y esos momentos de complicidad que hacen que un show se sienta cercano. La producción del tour ha sabido mezclar cada elemento con precisión, logrando una propuesta que no solo suena bien, sino que se siente honesta y con los pies bien puestos en la tierra.
La presentación se coloca como una de las más comentadas dentro del Palenque Metepec 2026, que todavía tiene cartas fuertes bajo la manga con nombres como Carín León y Yuridia en los próximos días. Sin embargo, lo vivido con el “Capibaras Tour” deja la vara alta y confirma que cuando dos voces con historia se encuentran, el resultado no es casualidad, es pura magia de la buena.
Para quienes se quedaron con las ganas, la gira sigue su camino por distintos puntos del país, recordando que en la música de banda, cuando hay química y corazón, el público siempre responde. Porque al final del día, esto no es solo música… es identidad, es raíz y es ese gusto que se lleva en la sangre.

































































































































































































































































































































































































































































































































































































































