Cuca y Santa Sabina prenderán el Teatro Metropólitan
Si eres de los que se emocionan con el rock como quien se emociona con una buena novela —con personajes, ritmo y esa sensación de “esto me importa”— entonces ya te conviene tomar asiento mentalmente. Cuca celebrará 36 años de historia con una velada de esas que se cuentan después con brillo en los ojos: el 24 de julio en el Teatro Metropólitan de la Ciudad de México, en punto de las 20:00 horas, compartiendo escenario con Santa Sabina.
Y es que cuando una banda llega a los tantos años, no es para bajar la guardia. Al contrario: es cuando más ganas se ponen, como dice la gente, “no hay que confundirse: el tiempo no apaga, a veces enciende”. Cuca, conocida por su actitud irreverente, su ironía filosa y ese descaro que hace cantar hasta al que “no sabe”, llegará al foro emblemático para recorrer su carrera y de paso reavivar la chispa rebelde que la hizo famosa.
La cita está confirmadísima: el 24 de julio, 20:00 horas, en el Teatro Metropólitan. Las entradas están disponibles para el público en Ticketmaster.com.mx y también en taquillas del inmueble. O sea: no hay excusa de “no supe”, ni de “se me pasó”.
Para Cuca, esta función no es un simple festejo de calendario; es una declaración de intenciones. Nacidos en Guadalajara a finales de los años ochenta, lograron convertir el ruido y el dicho “sin pelos en la lengua” en un estilo propio que marcó a una generación entera. Y hoy, con la voz de José Fors como estandarte, la banda no viene a “repetir”, viene a sacudir otra vez.
La idea del concierto es clara: habrá un recorrido por su discografía, pero con ese plus que sólo se consigue cuando los músicos llegan con el corazón en la mano. En palabras de la agrupación, el plan para este momento es de mucho trabajo y de música sin descanso: “Queremos que este sea un año de mucho trabajo y mucha música. Estamos preparando varias producciones porque creemos que es el momento de seguir creciendo y de llegar a más público dentro y fuera de México”. Y aunque esas palabras se centran en el ritmo del año, encajan perfecto con lo que se espera para la noche: energía, presencia y un espectáculo hecho para morder.
Ahora bien, si ya con Cuca la cosa promete, falta el ingrediente que le sube el sabor al guiso: Santa Sabina. La mítica banda pionera del rock oscuro, gótico y progresivo en México volverá a la capital tras una ausencia larga que dejó a muchos seguidores con un vacío bien marcado. Pero ojo: no se trata de regresar “por regresar”, sino de volver con todo, con esa esencia que ha convertido a Santa Sabina en un nombre de culto.
De hecho, para este reencuentro, el ensamble preparado un formato especial y ambicioso, pensado para honrar el legado y la fuerza vocal que siempre distinguió a Santa Sabina. ¿Cómo lo describen? “El ensamble ha estructurado un formato sumamente especial y ambicioso que contará con la participación de dos cantantes sobre la tarima”, una decisión artística que busca que el público no sólo vea el regreso, sino que lo sienta completo, con respeto y emoción de por medio.
La puesta en escena, además, tendrá el carácter contrastante que hace memorable un concierto cuando no todo es igual. El Teatro Metropólitan se convertirá en el escenario ideal para que, por un lado, el rock oscuro de Santa Sabina abrace sus atmósferas, su mística y su virtuosismo; y por el otro, Cuca suelte el golpe directo, humorístico y sin concesiones, como debe ser cuando la rebeldía se enciende.
En otras palabras, lo que se viene el 24 de julio huele a choque de titanes, a rock con luces y sombras, a una noche que se queda grabada. Y si te preguntas por qué tanta emoción, aquí va la explicación sencilla: porque para muchos melómanos, el rock en español no es sólo una melodía; es una forma de resistir la rutina, un refugio y también una manera de decir “aquí seguimos”.
Así que ya lo sabes: boletos en Ticketmaster y en taquillas del Teatro Metropólitan. La mesa está servida y los amplificadores tienen que estar listos. Porque cuando llega una fecha como esta, no se repite seguido: o vas… o te quedas contando después lo que te perdiste.











































































































































































































































































































































































































































































































































































































































