LINA y Christian Herrera preparan una tarde mágica
Mientras la ciudad se llena de pasos y conversaciones, también se encienden ideas para juntarse bien: de esas que se antojan desde que el día apenas empieza. Y es que LINA trae una propuesta muy de mesa compartida, con mariscos, micheladas y una cocina sin postureo, pensada para disfrutar lo que de verdad sabe rico: el convivio.
El próximo 25 de junio, a partir de las 2:30 de la tarde, la histórica Casa de Cantera en Yucatán 147, en la colonia Roma, será el escenario de una experiencia hecha para alargar la sobremesa. Aquí no se viene a correr; se viene a sentarse, a pedir por gusto, a dejar que el sabor marque el ritmo y a celebrar esos ratos que valen más cuando se comparten alrededor de un buen plato.

En esta ocasión, LINA trabajará en colaboración con el chef Christian Herrera, fundador del proyecto gastronómico Tletl, y con la chef Mariana Villegas. Juntos armaron una selección especial inspirada en los sabores del mar y en la cocina de producto: mariscos frescos, preparaciones a la leña y micheladas como protagonistas, para que cada bocado traiga su propia historia y cada ronda de bebida caiga justo como debe. Y como dice el clásico de la vida buena, “a quien madruga, Dios le ayuda”… pero a quien llega con hambre, también.
Para quienes quieran asegurar lugar, la reservación se puede hacer a través de OpenTable, en lina.mx, o por teléfono al 55 5574 7004. La idea es clara: llegar, sentarse y dejarse llevar por una tarde memorable, de esas que se cuentan con emoción al final del día.

Desde su apertura, LINA se ha ganado un lugar especial entre quienes disfrutan comer bien sin complicarse la vida. Su propuesta se sostiene en la belleza de lo simple: ingredientes locales y de temporada, técnicas cuidadas y una conexión real con quienes hacen posible el sabor desde productores, pescadores y agricultores mexicanos.
Y la colaboración con Christian Herrera suma ese aire costero, relajado y con buena vibra que dan ganas de quedarse un ratito más. Al final, lo importante no es solo lo que se come, sino lo que se vive: una reunión perfecta para descubrir nuevos lugares, reír con amigos y disfrutar la energía que se siente cuando la mesa está servida y el ánimo acompaña. Como se dice: “si la comida es buena, la conversación corre sola”.

















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































