Buchanan’s Pineapple pone el sabor latino este verano
Si algo sabe hacer el verano es regalarnos pretextos para reunirnos. Una tarde entre amigos, una sobremesa que se alarga más de la cuenta o una playlist que termina convirtiendo la sala en pista de baile pueden ser suficientes para armar el plan perfecto. Y para darle un giro tropical a esos momentos, Buchanan’s Pineapple llega con una propuesta que combina whisky escocés, piña y cítricos.
Con un perfil fresco y tropical, Buchanan’s Pineapple busca convertirse en ese invitado que no puede faltar cuando la convivencia se pone buena. La versatilidad de la bebida permite disfrutarla de manera sencilla, servida con hielo, o convertirla en protagonista de cocteles que aportan un toque refrescante y divertido a las reuniones.
La propuesta toma fuerza durante agosto, una época en la que todavía quedan muchas tardes largas y noches ideales para compartir. Porque, como dice el refrán, “donde caben dos, caben tres”, y cuando se trata de disfrutar con los amigos, siempre hay espacio para una ronda más y una buena charla.
Entre las opciones para preparar en casa destaca la Piña Fizz, un coctel que, como quien dice, no tiene ciencia pero sí mucho sabor. Para prepararlo se necesitan 40 mililitros de Buchanan’s Pineapple, 120 mililitros de agua mineral, chile piquín en polvo, una rodaja de piña y hielo.
El primer paso consiste en escarchar el vaso con chile piquín en polvo. Después se agregan el hielo, Buchanan’s Pineapple y el agua mineral, para finalmente decorar con una rodaja de piña. Así de sencillo: en tres pasos se obtiene una bebida con una combinación que juega entre lo tropical, lo cítrico y ese toque picosito que le pone sabor a la experiencia.
La idea es que cada encuentro tenga su propio ritmo y que el verano se disfrute sin complicaciones. Ya sea en una reunión improvisada o en una noche planeada con amigos, Buchanan’s Pineapple propone acompañar esos momentos en los que la buena compañía, la música y las ganas de pasarla bien hacen la mezcla perfecta.
Porque al final del día, el verano también se trata de eso: bajar el ritmo, levantar el vaso y brindar por las pequeñas historias que terminan convirtiéndose en grandes recuerdos. Y si la piña pone el sabor, los amigos se encargan de ponerle la fiesta.























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































