De vender mariscos a conquistar el e-commerce
Con apenas 800 pesos en la bolsa, una renta de 850 pesos al mes y un hijo en camino, Luis X. Torres comenzó un recorrido que años después lo llevaría a convertirse en uno de los referentes de la formación en comercio electrónico. Su historia, marcada por carencias, tropiezos y una buena dosis de perseverancia, hoy busca inspirar a quienes quieren emprender y demostrar que, cuando hay determinación, hasta las cartas más difíciles pueden cambiar de mano.
Torres será uno de los protagonistas de Drop In Mastery 2.0, encuentro dedicado al comercio electrónico que reúne a expertos para enseñar cómo iniciar negocios de ventas por internet con inversiones reducidas. El especialista sostiene que emprender en línea no es un asunto reservado para unos cuantos iluminados, sino una habilidad que puede aprenderse con metodología, práctica y acompañamiento.
“Un negocio de ventas por internet es exactamente lo mismo. Cualquier persona puede comprar un producto o un proveedor a un determinado precio y venderlo 3, 4, 5 veces más caro a través de una tienda virtual”, explicó.

Para entender de dónde viene esta filosofía hay que echar un vistazo a sus primeros años. Torres creció en Ciudad Nezahualcóyotl, en un entorno de pobreza y adversidad. A los nueve años viajó de manera ilegal a Estados Unidos en busca de su padre y ahí tuvo sus primeros acercamientos con las ventas, pues junto con su familia se sostenían comercializando mariscos en Santa Mónica.
Aquella experiencia, aunque difícil, terminó convirtiéndose en una escuela de vida. Aprendió a vender, cobrar y tratar con clientes; conocimientos que más adelante combinaría con internet para darle un giro radical a su situación económica.
Se casó a los 19 años, tuvo a su primer hijo a esa misma edad y llegó al matrimonio con 800 pesos en el bolsillo. La renta de la pequeña vivienda donde vivía era de 850 pesos. Sin título universitario, pero con la experiencia adquirida en las calles, decidió apostar por las ventas y después encontró en internet una herramienta capaz de multiplicar sus posibilidades.
“Aprendí de ventas por Internet y el resto es historia”, recordó.
Sin embargo, la historia también tuvo capítulos de caída. Después de comenzar a generar importantes cantidades de dinero, Torres reconoció que la falta de educación financiera lo llevó a gastar sin estar preparado y posteriormente a enfrentar una quiebra. Lejos de esconder ese episodio bajo la alfombra, lo convirtió en una de las principales lecciones de su trayectoria.
“Absolutamente nadie se arrepiente de ser valiente, nadie. Lo segundo es, edúcate”, afirmó al hablar sobre las herramientas que considera indispensables para cualquier emprendedor.
Ventas, educación financiera y liderazgo son, desde su perspectiva, algunas de las competencias que deben acompañar a quien busca construir un negocio. Porque, como bien dice el dicho, no basta con tener buenas intenciones: también hay que saber mover las piezas.
Para Torres, vender tampoco significa únicamente ofrecer un producto. Se trata de una habilidad que está presente prácticamente en todos los ámbitos de la vida. Conseguir un empleo, convencer a alguien o incluso pedir permiso en casa implica aprender a comunicar el valor de una propuesta.
“Para conseguir una pareja hay que saberse vender. Para conseguir un permiso con nuestros padres hay que saberse vender. Para conseguir un empleo hay que saberse vender”, señaló.
Y si alguien piensa que la tecnología es territorio exclusivo de las nuevas generaciones, el empresario tiene otra opinión. Para él, la edad no determina hasta dónde puede llegar una persona. Lo importante es mantener encendida la motivación y estar dispuesto a salir de la zona de confort.
“Yo conozco gente con 20 años que está en un estado zombie y conozco gente con 70 años con unas ganas de comerse el mundo. Tiene que ver más con un fuego interno y con una motivación nivel 10”, expresó.
En esa evolución, la inteligencia artificial ocupa un lugar protagónico. Torres considera que la herramienta puede convertirse en un poderoso aliado para quienes sepan utilizarla como complemento de sus habilidades, especialmente cuando se combina con el comercio electrónico.
“Hoy por hoy el comercio electrónico y la inteligencia artificial en conjunto nos permiten encontrar productos con mucha velocidad, publicarlos con mucha velocidad y, lo más importante, generar cash flow con mucha velocidad”, explicó.
Pero también advierte que no se trata de apretar un botón y esperar que la tecnología haga todo el trabajo. A su juicio, la calidad de las respuestas depende en buena medida de las preguntas que se formulan y de la capacidad humana para aprovechar la herramienta.
“La inteligencia artificial tiene que venir a potenciarte. Es como tener a un lado de ti un super cerebro que te complementa en las debilidades que tengas y te fortalece en las habilidades que tienes”, comentó.
Su propia experiencia también lo llevó a desarrollar una metodología para quienes buscan identificar oportunidades sin caer en promesas vacías. Ante el crecimiento de los llamados “vendehumo” en redes sociales, recomienda observar tres elementos: un mentor que realmente haya conseguido resultados, una metodología probada por otras personas y una comunidad que acompañe el proceso.
“Esas tres cosas son las que te van a permitir diferenciar un vendehumos de un mentor de verdad”, puntualizó.
Uno de los ejemplos que comparte es el de un alumno llamado Jorge, cuyo nombre completo mantiene en reserva. Según relató, comenzaron con 200 pesos para comprar 10 productos de 20 pesos cada uno, mismos que fueron colocados en marketplaces a un precio de 199 pesos. De acuerdo con su testimonio, después de seis meses el negocio alcanzaba ventas mensuales superiores a 350 mil pesos, con más de 30 por ciento de margen de rentabilidad.
La clave, explicó, estuvo en reinvertir progresivamente las ganancias y hacer crecer el inventario. Una especie de bola de nieve que, paso a paso, fue tomando dimensiones mayores.
Pero si hay una idea que atraviesa toda la historia de Torres es que el dinero no puede ser el único termómetro del éxito. Después de experimentar las consecuencias de trabajar de manera excesiva y descuidar su salud y a sus hijos, decidió replantear sus prioridades.
De esa transformación nació el movimiento 20H, basado en la idea de construir negocios que permitan desvincular el tiempo y el esfuerzo del ingreso económico. Su propuesta consiste en concentrar cuatro horas diarias de trabajo en un estado de máxima atención, evitando distracciones, para recuperar tiempo destinado a la familia y a otros aspectos de la vida.
“Para mí el éxito es estar presente de forma constante en la vida de mis hijos”, aseguró.
Su filosofía Family First parte precisamente de esa premisa: un negocio no debería obligar a sacrificar aquello que más se ama. Para Torres, el éxito tiene que contemplar amor, salud, libertad y dinero, pero también servicio y contribución.
El empresario reconoce que llegó a esta conclusión después de tocar fondo. Cuando tenía alrededor de 25 años, contó, estaba demasiado enfocado en el trabajo, descuidaba su salud y veía crecer a sus hijos mientras él permanecía absorbido por los negocios. Las malas decisiones financieras terminaron llevándolo nuevamente a una situación complicada.
Entonces decidió comenzar otra vez.
“Esto tiene que cambiar. Y empiezo otra vez de cero”, recordó.
A partir de ahí reconstruyó su negocio, pero también su vida personal. Recuperó tiempo, salud, energía y presencia familiar. Su experiencia se convirtió en el combustible para impulsar una filosofía que coloca a la familia en el centro de la ecuación.
La historia de Torres también está atravesada por la gratitud. Los difíciles años de su infancia, los intentos de cruzar la frontera y las experiencias que vivió junto a su familia dejaron huella, pero también le permitieron valorar las enseñanzas de sus padres.
Organización, limpieza, puntualidad y disciplina son algunos de los principios que, asegura, aprendió desde casa y que posteriormente trasladó al ámbito empresarial.
“Hoy siempre lo digo, hay que vivir en agradecimiento. Hay que vivir en agradecimiento. Es la base fundamental de vivir una vida digna de ser vivida y vivir una vida digna de ser repetida”, afirmó.
Y cuando se le pregunta qué consejo le daría al Luis de aquellos primeros años, la respuesta no deja lugar a dudas: fe y acción. Porque, en su visión, esperar sentado no sirve de mucho cuando se quiere cambiar el rumbo.
“La fe sin obras está muerta”, sentenció.
Para los jóvenes que buscan abrirse camino, su mensaje es todavía más directo: perseguir los sueños sin abandonar la propia esencia, vivir con propósito y buscar la felicidad más allá de los números de una cuenta bancaria.
“Persigue tus sueños. Sé fiel a tu esencia. No vivas la vida que alguien más te dice que tienes que vivir”, aconsejó.
Con esa filosofía, Luis X. Torres continúa apostando por la formación de emprendedores y por acercar herramientas de comercio electrónico a quienes buscan una nueva alternativa para generar ingresos. A través de sus redes sociales, donde aparece como @xtorresonline, comparte conferencias, talleres, eventos presenciales y contenido sobre negocios por internet.
El mensaje que deja después de años de altibajos es sencillo, aunque no necesariamente fácil de ejecutar: comenzar con lo que se tiene, aprender de los tropiezos, prepararse, actuar y no perder de vista aquello que realmente importa. Porque, como él mismo resume, “probablemente no vengas de una familia millonaria, pero es que una familia millonaria venga de ti”.





























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































